Con nombre propio
Carmen Correa
Mi vida en el Centro
Hola, buenas tardes. Me llamo Carmen Correa, soy de Huelva y tengo 66 años. Soy Miembro del Consejo de Mayores y hoy, en la celebración del 2º Aniversario de Funcionamiento de este Centro me han pedido que os hable un poco de mí y así lo haré.
Empezaré contando brevemente como ha sido la trayectoria mi vida hasta llegar al Centro de Mayores y Dependientes de Cartaya. A los 4 años me diagnosticaron polio y desde entonces pueden imaginarse como ha sido mi vida, siempre de hospital en hospital y de operación en operación, casi no pude disfrutar de mi infancia y de mi juventud. Me gustaba estudiar y me preparé para trabajar con mi padre en un almacén de materiales de construcción en donde estuve 30 años como cajera.
Yo siempre he vivido en mi casa junto a mis padres y los he cuidado hasta que finalmente murieron quedándome sola en mi casa con la única compañía de las diferentes señoras internas que realizaban las actividades propias de la casa, ya que para mis cuidados personales, a pesar de mi discapacidad motora, he intentado ser una persona independiente y autónoma, incluso hoy intento serlo en la medida de lo posible.
Así permanecí 7 años, casi siempre estaba sola y un día pensé que ya no aguantaba más, FUE ENTONCES CUANDO DECIDÍ IR A VIVIR A UN CENTRO, al menos estaría acompañada.
En primer lugar decidí irme a un Centro de Benalmádena en Málaga, allí estuve muy bien pero solo pude estar 5 meses porque era muy caro.
Después me fui a otro Centro en Valverde, estaba bien, pero me aburría mucho porque estaba construido en medio del campo y no podía salir sola a ningún sitio.
Finalmente, en 2009 una sobrina que trabaja en el Ayuntamiento de Cartaya me informó de la construcción y puesta en marcha de un Centro para personas mayores y dependientes ubicado en el mismo pueblo, así que no me lo pensé dos veces, preparé los papeles y en febrero hará dos años que estoy aquí.
Yo estoy en una habitación individual en la que tengo todo lo que necesito. Aquí me siento muy acompañada y segura, tenemos la visita del médico que nos atiende cuando nos hace falta y a las auxiliares que nos cuidan y atienden en todas nuestras necesidades básicas, son todas mis amigas, como todo el personal del Centro. Están también las compañeras que viven aquí, principalmente me refiero a aquellas que comparten conmigo día tras día actividades y mesa en el comedor.
Los días aquí se me pasan rápido ya que tenemos distintas actividades, están las charlas y terapias con la psicóloga, las manualidades con las monitoras, los ejercicios de rehabilitación con la fisioterapeuta y además también tengo actividades fuera del Centro, el año pasado hice un curso de cerámica y otro de ordenador para mayores. Por supuesto que salgo de compras, voy al banco, a correos...etc.
Tengo un hermano en Huelva que viene a verme casi todas las semanas así como otros familiares.
Me despido agradeciendo vuestro interés por conocer lo que ha sido mi vida antes y ahora en este Centro.